LA MENTIRA MÁS LARGA DEL MUNDO

June 20, 2007

Muelle de Puerto Colombia

MUELLE DE PUERTO COLOMBIA. 114 AÑOS DE INAUGURADO.
SU REHABILITACIÓN: “LA MENTIRA MÁS LARGA DEL MUNDO

Por: Helkin Alberto Núñez Cabarcas

Hace 114 años que fue inaugurado el tercer muelle más largo del mundo, abriéndose así las puertas a un mundo antiguo y con ello los deseos de llegar lo más pronto posible; llegaron y pasaron tantos inmigrantes que hoy en día sus cartas de naturaleza no se saben dónde están, fue el punto de estrategia marítima que a finales del siglo XIX, generaría a nivel nacional las expectativas del comercio con el otro lado del mundo. Este proyecto comenzó en la mañana del 14 de enero de 1.891 clavándose su primer pilote, fue necesario contar con la experiencia laboral de 120 hombres los cuales se turnaban día y noche para así culminar la obra el 9 de Junio de 1.893.

Han pasado esos años tan exactos que se le recuerda a Rafael María Palacio en nombre del Gobierno Nacional, declarar el tráfico abierto por el muelle de hierro y pino cresotado que se inauguraba promediando las 3 de la tarde de un día jueves 15 de Junio de 1.893. Pero este gigante marino comenzaba su existencia con problema ya que su inauguración estaba atrasada un mes exactamente, ocasionada por imprevistos ajenos a la administración del Ferrocarril de Bolívar. El mismo destino de su primer vapor en atracar como lo fue el Alvo y comandado por el Capitán David William, contando a partir de dicho momento 75 días después de su inauguración desaparece y naufraga al Este de Savannah (Georgia), la no asistencia del Presidente de la República y una corta inauguración que duró escasas dos horas; le presagiaban que su condición de puerto marítimo en este país era por muy corto tiempo.

El material utilizado en la construcción del muelle fue en su totalidad de 2.000 toneladas de hierro y acero traído de Bélgica y cerca de 5.000 pies de madera traída de Canadá, las que juntos formarían 4.000 pies de longitud en forma de línea recta y perfecta. “El tercer muelle más largo del mundo y el primero en América” eso fue su prematuro desafío arquitectónico en las costas del Mar Caribe; con aproximado perfil longitudinal, condiciones portuarias óptimas, embarque y desembarque las 24 horas del día, existencia de 36 cuadrillas, y un sistema de locomoción moderna y única en este país, no le valieron mantener su desarrollo marítimo al norte de Colombia. Esto sin abonarle los cinco buques atracados simultáneamente a lado y lado de su malecón, y las coordenadas marítimas obligadas por las grandes compañías de vapores y con su horizonte como distancia al viejo mundo de varias semanas y a 28 kilómetros de línea férrea que comunicaba con su capital Barranquilla.

Ese ha sido el periplo histórico de un gigante que muere lentamente en nuestro litoral desde aquel 28 de mayo de 1935, cuando el vapor tanque petrolero de bandera Canadiense llamado TALARALITE, cruzó la barra de Bocas de Ceniza “Primer barco marítimo de alto tonelaje que demostraría la realidad de una obra redentora para Barranquilla.” 1. Fondeó en la bahía de esta población varios días para así comenzar a venderse la idea de un nuevo puerto marítimo y fluvial a escasos metros de la iglesia de San Nicolás; fue este petrolero de cuatro mil toneladas el cual necesitaba un calado de 21 pies iniciando un nuevo proceso marítimo en Barranquilla.

Su viaje inaugural llevaría por primera vez gasolina producida en Colombia desde un puerto marítimo colombiano sobre el Atlántico para un puerto colombiano en el pacífico. Con este majestuoso acontecimiento comenzaba el presagio que el muelle de Puerto Colombia con apenas 24 años de recubrimiento en concreto armado, trabajos estos culminados por un aprendiz nativo como lo fue don Juan Antonio Colina de la Rosa, a que su andamiaje portuario tuviera los días contados factores que no fueron soluciones contundentes para que un Presidente de la República en este caso Pedro Nel Ospina la tuviera en cuenta.2 La estocada final se edita a dos columnas en el diario de la tarde, “PUERTO COLOMBIA SERÁ CLAUSURADO EL PRIMERO DE JULIO PARA QUE TODOS LOS VAPORES LLEGUEN AL TERMINAL3

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Medidas a la medida

July 24, 2006

Cuando niños nos peleábamos la ida a la tienda para ganarnos la ñapa que por lo regular consistía en un guineo maduro, una bola de coco, un pan de veinte o una arropilla. ¿Por qué, quién no ha pedido un encime, la liga, el vendaje o la ñapa en cualquier tienda de barrio?

Mucho antes que se inventaran los sistemas métricos universales ya el pueblo había adoptado medidas que de una u otra manera se mantienen y hacen parte del imaginario. Algunas hacen referencia a partes del cuerpo como la cuarta – que va des la punta del meñique hasta la punta del pulgar extendiendo la mano -, el geme – que desde la punta del pulgar hasta la punta del índice extendiéndose sobre la superficie a medir -, el pie, la brazada, la mano.

Otras conviven con pesas digitales en plazas de mercado ajustadas rigurosamente a la oferta y la demanda. Sartas de pescado (10 unidades), tapadas – la tapa de cualquier tarro o lata – de frutas o verduras, saldos y remates, arrumes, baldados, puchos – del quechua puchu y se refiere a lo que podemos tomar con las dos manos -, manos, etc.

Ya pesar de los súper e hipermercados cuantos de nosotros no discutimos con el vendedor de pescado los domingos en la mañana porque la mano solo tiene cuatro unidades, alegando si es una mocha olvidándonos que la medida hacer referencia a los pescados que caben en una mano.

Huellas

April 7, 2006

Por: Andrés Salcedo

La calle es el coto de caza preferido del semiólogo. Que por cierto es, entre los pensadores modernos, el del oficio más poético: cazador de signos.

La calle está llena de signos y de símbolos que nos colocan, querámoslo o no, ante un pequeño juego intelectual: el querer desentrañarlos. El parpadeo de la luz de una ambulancia (¿llevarán a alguien conocido?). Los cambios de luz del semáforo. El vaivén de cabeza del perro amodorrado en el sardinel. Taxis que van y vienen (¿cuál vendrá desocupado?). La puerta asediada de un hospital. Los buses repletos de empleados. Un hombre que clava carramplones al lado de un flaco ojeroso que vende discos quemados y anda y desanda por los pasos de cebra como si jugara a la peregrina.

La calle ruidosa y promiscua atiborrada de carros, motos, pordioseros y vendedores ambulantes. Alguna vez pasa el carro de bomberos haciendo sonar la misma campana de hace medio siglo. Son vidas en movimiento. Sonidos que desatan emociones. Vehículos y objetos con significado. Con significados. Destinos que merecen ser hurgados, donde quiera que nos tropecemos con ellos. O con sus símbolos. En la acera, en el mostrador de la panadería, en el puestico de periódicos. (more…)