ARDE RAUL
May 16, 2005Aposté mi vida
“Escribí porque fui un escritor y un escritor es un enfermo de literatura, una sustancia que le sale del cerebro. Yo era asmático, como mi padre, y la lectura era mi gran compañía, mi gran refugio. Pasaba dos días a la semana en mecedor y hamaca, lo que me fascinaba. En el vientre de esa hamaca recosté mi cansancio de la vida acuñé dolores, me defendí de la canícula y soñé. La hamaca me daba más aire que el mecedor, así que donde voy la llevo y me caen mejor las personas que tienen hamaca.
Siempre fui un niño pensativo y alegre, a pesar de las múltiples tristezas que me tocó vivir. Aposté mi vida entera al arte, específicamente a la literatura. Un escritor es un pobre hombre acechado por la manía de contar cosas a su manera, de contar cómo fue el mundo y vengarse del pasado”.






