6. NO SERÁS PROMISCUO SIN CAPUCHON

May 14, 2005

Ni cuando se vistió de agua, ni al maquillarse, ni al sentir el placer del pintalabios recorrer su boca y la presión del brasier sobre su tórax, tampoco al calzarse las zapatillas logro dejar de pensar que después de ese Sábado de Carnaval nadie lo volvería a llamar señor V., sin dejar de colgar una bufa sonrisa en el ambiente.